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Las Criptomonedas pisan fuerte en Latinoamérica.

Eduardo Castejón, egresado en Estudios Liberales por la Universidad Metropolitana, especializado en América Latina y su relación con China.-

América Latina es, en definitiva, una región de contrastes. El continente más desigual del mundo es también un adelantado en la adopción de las criptomonedas en su realidad económica, asunto que puede tener muchas explicaciones.

Fuente: Criptogen

Eduardo Castejón, egresado en Estudios Liberales por la Universidad Metropolitana y se especializa en América Latina y su relación con China.- 

Siendo relativamente conocidas pero aún un misterio para muchos, las criptomonedas son, tal como enuncia Cointelegraph, “una moneda digital diseñada para funcionar como medio de intercambio”. De acuerdo con XTB, usan “algoritmos matemáticos” para su funcionamiento, lo que garantiza mucha seguridad y crea un límite en la cantidad de unidades de cada una de estas monedas, algo que impide su devaluación por generación masiva.

Existen diferentes criptomonedas, siendo la más famosa y valiosa la primera: el bitcoin. Ahora bien, son cada vez más los establecimientos comerciales los que aceptan estas monedas como medio de pago, lo que ha motivado a diversos países a regular su funcionamiento. Estrictamente, ninguna de estas divisas son de curso legal en sentido de que sea obligatorio el pago de impuestos o deudas en ellas (salvo una muy especial). Dicho esto, y entrando de lleno en el tema latinoamericano, existe una excepción particular: Venezuela.

Venezuela no sólo es el primer país en América Latina -y uno de los primeros del mundo-  en cantidad, tenencia y uso del bitcoin y de las criptomonedas, sino también el primer país en desarrollar una criptomoneda soberana, el Petro, presuntamente respaldado en las vastas reservas petroleras del país. Debido al desinterés general por usarlo, las autoridades del país decidieron integrarla por sus propios medios, mediante el pago de pensiones y bonos en petros, así como, de acuerdo a Cointelegraph, vender hasta 4.5 millones de barriles de petróleo en esta moneda en enero de este año.

Aún está discutido si el Petro es realmente una criptomoneda, pero lo cierto es que muchos alegan que es una forma de las autoridades venezolanas de escapar a las sanciones individuales que les han sido impuestas los últimos años. Es a esta moneda a la que me refería como la “especial” más arriba y es debido a lo anterior.

Continuando el tema de las criptomonedas en Latinoamérica, ha sido un hecho notable su acelerada integración a las economías de los países, sobre todo en Brasil, Colombia, Perú y la mencionada Venezuela.

Fuente: Larry Cermak, @lawmaster

Como se puede apreciar, Venezuela es líder regional, provocado, como algunos argumentan, por las remesas que sus emigrados envían al país y como medio de reserva de valor en la hiperinflacionaria economía nacional, ambos hechos explicados, eso sí, por la delicada coyuntura del país.

Colombia y Perú, otros líderes regionales, han estado también avanzando en el tema. El portal Ámbito comenta que el presidente colombiano, Iván Duque es entusiasta de esta tecnología y que, hasta mayo del presente, Bogotá contaba con 90 comercios aceptando medios de pago en criptos, frente a 150 en todo el país. Perú es otro que va marcando la pauta en el tema, llegando a transar más de USD 2.000 millones en bitcoin. Ambos países, se ha argumentado, han visto su uso de criptos acelerado por la diáspora venezolana, bastante importante sobre todo en Colombia.

Fuente: Cointelegraph.

Este gráfico muestra el volumen manejado por los países más activos de LocalBitcoin y, como se puede ver, la mitad de ellos son latinos, los cuales compiten incluso con la suma de varios países europeos juntos. Ahora bien, este gráfico muestra sólo el volumen, y creo que será más ilustrador verlo junto al siguiente:

Fuente: Cointelegraph.

Aquí vemos una gráfica de cuán común es el uso de las criptomonedas en el mundo. Lo notable es que es el resultado de preguntar a los ciudadanos si han usado o poseído criptomonedas y, a nivel mundial, Turquía se lleva el primer puesto. Ahora bien, como se puede ver, ambas listas no son estrictamente iguales, de hecho, al menos en cuanto al Bitcoin, Turquía no está entre los países que manejan mayor volumen, y Venezuela, que sí lo hace, no aparece en esta encuesta, probablemente debido a lo complicado que resultaría hacerla.

El Bitcoin no es la criptomoneda de mayor liquidez, existen muchas y eso da pie, por supuesto, a que todos estos países puedan usar las criptomonedas sin ser los que mueven mayores volúmenes de Bitcoin, así mismo, otra explicación puede ser que la gran parte de esas cantidades de dinero sean movidos por muy pocos usuarios.

Latinoamérica tiene una realidad muy particular y ella suele ser inestabilidad política y precariedad económica, hechos dos que pueden empujar a sus ciudadanos a buscar maneras alternativas de guardar y mover sus capitales. Las criptomonedas, con su gran liquidez y seguridad, pueden ser refugios para la inflación y los problemas económicos de los países, al tiempo que es un método confiable para las remesas, un asunto muy usual para los latinos que viajan a países más ricos para trabajar y enviar dinero a sus familiares, como es el caso de México, cuya capital cuenta con más de 55 locales con criptomonedas como medio de pago, además  de una robusta industria fintech.

Otro asunto es el marco regulatorio, un punto de contraste:          

Fuente: Cointelegraph.

Los países en verde son aquellos de políticas permisivas ante las criptomonedas, mientras que los de rojo y amarillo son más hostiles o cautos. Los países en azul, donde destaca Venezuela y Chile, aún no han regulado las criptomonedas y su disposición es, por lo tanto, desconocida.

No sorprende el trato positivo en Colombia, Brasil y Argentina, las capitales de estos países están ubicadas como algunos de los mejores lugares en la región para usar las criptodivisas. Tal como vimos anteriormente con Bogotá, Buenos Aires cuenta con 154 locales que aceptan criptos, con un total de 215 a nivel nacional según el portal Ámbito. Además Argentina es uno de los primeros de la región en regular la actividad con las criptos, aunque sea para establecer impuestos. Brasil es similar en cuanto a que también maneja una regulación permisiva y también establece impuestos a las actividades relacionadas.

América Latina es, sin dudas, muestra de que los contextos de incertidumbre y precariedad empujan a buscar alternativas en la tecnología, lo que deja a la región, a juicio de Cointelegraph, como un nicho natural para las criptomonedas. Es como si confiar en una moneda virtual es más fácil que en el contexto de nuestros países.

Eduardo es egresado en Estudios Liberales por la Universidad Metropolitana y se especializa en América Latina y su relación con China

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1 Comentario

  1. Eduardo Urdaneta

    Interesante…

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